La dirigente política Yadira Marte volvió al escenario público con un testimonio que ha generado una fuerte reacción entre sus seguidores, al revelar que estuvo alejada durante un tiempo debido a una delicada condición de salud poco común que puso en serio riesgo su bienestar.
Con serenidad y entereza, Marte explicó que fue diagnosticada con micosis fungoide, una enfermedad del sistema linfático que marcó un antes y un después en su vida, tanto en lo físico como en lo emocional.
Una enfermedad silenciosa que dejó huellas visibles

Durante el proceso, su cuerpo comenzó a mostrar cambios evidentes, especialmente en la piel, acompañados de una pérdida de peso considerable que no pasó desapercibida ante la opinión pública.
La dirigente confesó que llegó a perder más de 40 libras, lo que provocó especulaciones y comentarios negativos sobre su apariencia, en un momento en que pocos conocían la verdadera causa de su estado. Esa etapa, según relató, le permitió ver “lo dura que puede ser una sociedad cuando no conoce la historia que hay detrás de una imagen”.
Una decisión personal en medio del aislamiento

Marte explicó que, en ese periodo de deterioro físico, decidió no someterse a procedimientos médicos agresivos. Aseguró que optó por sostenerse en su fe y en la convicción de que algunas alternativas terapéuticas podían resultar más perjudiciales que beneficiosas para su condición.
Ese tiempo lo vivió prácticamente en aislamiento, lejos del foco público y enfrentando un proceso interno tan complejo como el físico.
“Fue una prueba extrema”, confiesa
La dirigente definió esa etapa como una experiencia límite que la obligó a reencontrarse con su propia vulnerabilidad y a replantearse el sentido de muchas cosas en su vida.
Relató que hubo momentos de dolor intenso, soledad emocional y desconexión total del entorno, en una situación que describió como “un punto donde lo único que quedaba era seguir respirando”.
“No sabía si iba a salir adelante, pero entendí que muchas veces vivimos sin prestar atención a lo que realmente importa”, expresó visiblemente conmovida, al calificar esta etapa como un proceso de transformación interior.
Un regreso con propósito y mensaje de esperanza
Marte aseguró que su retorno a la vida pública no es casual, sino que responde al deseo de servir de inspiración a otras personas que atraviesan situaciones difíciles.
Subrayó que su testimonio no busca despertar lástima, sino invitar a reflexionar sobre la importancia de cuidar la vida, cambiar hábitos y desprenderse de aquello que limita el crecimiento personal.
Llamado a una sociedad más empática
Finalmente, hizo un llamado a reducir la cultura de la crítica constante y a promover una actitud más solidaria y comprensiva, especialmente con quienes enfrentan batallas personales que muchas veces no son visibles.
“Detrás de cada rostro hay una historia que no conocemos”, concluyó, dejando un mensaje que ha sido ampliamente valorado por sus seguidores.
