Defensa asegura que “no existió delito” y afirma que el hecho nunca llegó a concretarse
La medida de coerción impuesta contra Alexander Peña, el hombre que fue captado en un video viral supuestamente intentando contratar servicios sexuales de una menor de edad, fue modificada por las autoridades judiciales, luego de que su equipo legal solicitara una revisión del proceso.
El caso, que generó amplia indignación en redes sociales y fuertes debates públicos, surgió tras la difusión de un audiovisual donde se observa a Peña ofreciendo dinero a una mujer con la aparente intención de que le consiguiera una menor.
Sin embargo, sus abogados sostienen que la acusación inicial carecía de base jurídica suficiente.

Durante declaraciones ofrecidas a la prensa, la defensa calificó como “injusta” la medida de coerción que le fue impuesta en un primer momento, argumentando que no existía la configuración de un tipo penal concreto.
“Ese hecho no sucedió ni era posible que sucediera. No hubo contacto con ninguna menor ni se materializó ningún acto ilegal”, expresaron los representantes legales, quienes insistieron en que el video fue malinterpretado y que no se llegó a consumar delito alguno.
Tras la revisión, el tribunal decidió variar la medida, aunque no se ofrecieron de inmediato mayores detalles sobre las nuevas condiciones impuestas.
El caso continúa bajo investigación.
Reacciones encontradas
La decisión ha provocado opiniones divididas. Mientras algunos sectores consideran que la variación responde al principio de presunción de inocencia y al debido proceso, otros entienden que el contenido del video resulta suficiente para mantener medidas más severas.
El material audiovisual, que circuló ampliamente en redes sociales, fue clave para que el caso tomara notoriedad nacional y generara un fuerte rechazo ciudadano.
Por el momento, el proceso judicial sigue su curso y se espera que en las próximas semanas las autoridades determinen si existen elementos suficientes para formalizar una acusación o archivar el expediente.
