Estados Unidos.– Una dolorosa tragedia enluta a una familia estadounidense luego de que tres hermanos, de 6, 8 y 9 años de edad, perdieran la vida al caer en un estanque parcialmente congelado, ubicado a pocos metros de su vivienda, en medio de una fuerte tormenta invernal.
El suceso ocurrió el pasado 25 de enero, en plena ola de frío que azotó a más de 40 estados del país, con temperaturas extremas, nevadas intensas y condiciones climáticas peligrosas en gran parte del territorio.
Un intento de rescate que terminó en desgracia

De acuerdo con el testimonio ofrecido por la madre a un medio local, los niños se encontraban jugando cerca de un estanque privado cuando ocurrió el accidente. En un momento, el menor de seis años resbaló y cayó al agua helada. Al verlo en peligro, sus dos hermanos mayores corrieron de inmediato a tratar de ayudarlo.
Sin embargo, el hielo, que solo cubría parte de la superficie, cedió bajo su peso, provocando que los tres quedaran atrapados en el agua sin poder salir por sus propios medios.
La madre, quien presenció la escena, intentó socorrerlos desesperadamente, pero las condiciones del terreno y el hielo inestable le impidieron acercarse lo suficiente para rescatarlos.
Auxilio insuficiente

Un entrenador de una escuela cercana que observó lo ocurrido acudió rápidamente en su ayuda y logró poner a salvo a la mujer, aunque no fue posible alcanzar a los niños en medio de la emergencia.
Los equipos de rescate llegaron poco después y lograron recuperar los cuerpos de dos de los menores en el lugar. El tercero fue localizado horas más tarde tras una búsqueda especializada en el estanque y sus alrededores.
Las autoridades informaron que, por respeto a la familia, no se han divulgado sus identidades completas, y que el caso continúa bajo investigación para esclarecer todos los detalles del trágico incidente.
Comunidad conmocionada

La tragedia ha causado una profunda consternación en la comunidad, donde vecinos y allegados se han organizado para brindar apoyo emocional y ayuda a la familia en este momento de dolor.
Quienes conocían a los niños los describieron como inseparables, alegres y amantes de los juegos al aire libre, incluso durante el invierno, siempre que el clima lo permitía.
Ese día, las temperaturas extremadamente bajas mantuvieron el agua cerca del punto de congelación, lo que redujo drásticamente las posibilidades de supervivencia y dificultó las labores de rescate.
Llamado a la prevención
La tormenta invernal que golpeó la región provocó apagones, suspensión de clases y decenas de emergencias, siendo considerada una de las más severas del inicio de este año.
Ante estos hechos, los organismos de socorro reiteraron el llamado a reforzar la supervisión de los menores, evitar que se acerquen a cuerpos de agua congelados o parcialmente congelados y extremar las medidas de seguridad durante eventos climáticos extremos.
