Santo Domingo, RD. — La influencer y empresaria dominicana Mami Jordan vuelve a estar en el centro de la conversación pública luego de que se hiciera viral un video donde se observa un operativo policial en su negocio de comida rápida, en el que agentes lanzaron bombas lacrimógenas, supuestamente por mantener música a altas horas de la noche.
Sin embargo, la propia Mami Jordan salió a desmentir esa versión y decidió contar “su verdad”, fiel a su estilo directo, sin filtros y cargado de humor.
“No fue por música, fue por otra cosa”, asegura

Según explicó la influencer, lo ocurrido no tuvo nada que ver con música ni con horario, sino con una situación que —según ella misma dijo— es “más común de lo que muchos creen en este país”. Mami Jordan aseguró que todos los días solía darles mil pesos y un pica pollo a los policías que frecuentan la zona, pero que ese día decidió no hacerlo.
“Ese día no les di nada, ni los mil pesos ni el pollo… y miren lo que pasó”, expresó entre risas, insinuando que esa habría sido la verdadera razón detrás del operativo.
Del escándalo al beneficio comercial

Lejos de mostrarse afectada, la empresaria tomó el incidente con su característico sentido del humor y aseguró que, paradójicamente, todo el escándalo terminó beneficiándola más de lo que la perjudicó.
Mami Jordan afirmó que, tras volverse viral el video, su negocio ha tenido un aumento notable en las ventas y en la presencia de clientes, convirtiendo lo que parecía un problema en una inesperada estrategia de publicidad gratuita.
Fiel a su estilo: risas, controversia y titulares

“Eso me ayudó más de lo que me dañó”, dijo entre carcajadas, demostrando que sigue siendo una de las figuras más polémicas, pero también más mediáticas del entretenimiento y las redes sociales dominicanas.
Debate en redes sobre los métodos policiales
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre los operativos policiales, los métodos utilizados y ciertas prácticas informales que, según muchos usuarios en redes, forman parte del día a día en distintos puntos del país.
Mientras tanto, Mami Jordan continúa capitalizando la controversia y dejando claro que, pase lo que pase, siempre sabe cómo convertir los escándalos en contenido, publicidad y, sobre todo, en negocio.
