Nueva York / Caracas — Tras la sorpresiva captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de las autoridades de Estados Unidos, se han conocido nuevos detalles sobre posibles negociaciones entre la defensa y la Fiscalía estadounidense para reducir las penas a cambio de información sobre su red de colaboradores.
Operación internacional y traslado a EE. UU.

La madrugada del 3 de enero, fuerzas especiales de Estados Unidos llevaron a cabo una operación militar en Caracas que terminó con la detención de Maduro y Flores en suelo venezolano, un hecho histórico sin precedentes. Según informes oficiales, el operativo, denominado Resolución Absoluta por Washington, incluyó incursiones en varias instalaciones estratégicas y resultó en múltiples enfrentamientos.
Maduro y su esposa fueron inmediatamente trasladados fuera de Venezuela y conducidos bajo fuerte custodia a Estados Unidos, donde enfrentan cargos federales por narcotráfico, narco-terrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de armas y otros delitos graves.
En su primera comparecencia judicial en el tribunal federal de Manhattan, los fiscales estadounidenses presentaron la acusación formal y señalaron que las pruebas apuntan a una estructura criminal compleja que involucraba a altos funcionarios del antiguo régimen chavista.
Negociación para revelar entramados: nueva estrategia legal

Fuentes cercanas al caso revelan que la defensa de Maduro y Flores ha iniciado conversaciones con la Fiscalía para explorar la posibilidad de negociar un acuerdo de culpabilidad. Aunque los detalles concretos no han sido publicados, la idea central sería que ambos líderes entreguen información valiosa sobre otras figuras vinculadas a sus redes de poder y financiación ilícita a cambio de una reducción significativa de la pena. Esta estrategia —común en casos de delincuencia organizada— permitiría a Estados Unidos desmantelar capas más profundas de la supuesta red de corrupción y tráfico de drogas que rodeaba al expresidente.
Expertos legales estiman que, si la negociación se confirma, podría implicar revelaciones sobre colaboradores de alto nivel, financiamiento internacional y rutas de dinero y droga utilizadas durante años. Aunque estas conversaciones aún se encuentran en fases preliminares, el giro representa un cambio significativo en cómo se desarrolla el proceso judicial, particularmente en un caso con impacto geopolítico tan considerable.
Impacto regional e internacional
La captura de Maduro y Flores ha generado reacciones encontradas en todo el mundo. Mientras que sectores de la diáspora venezolana y gobiernos como el de Estados Unidos califican la acción como un avance contra la impunidad y el narcotráfico, varios países de la región, incluidos Colombia y Honduras, denunciaron la operación como una violación de la soberanía venezolana y llamaron a foros multilaterales para discutir la situación.
Además, Suiza anunció el congelamiento de activos vinculados a Maduro y sus asociados, una medida que refuerza el aislamiento financiero del exmandatario mientras dura el proceso legal en Estados Unidos.
En Caracas, la vicepresidenta interina Delcy Rodríguez —que asume funciones de liderazgo en Venezuela según la constitución— ha exigido pruebas de vida y ha demandado la devolución inmediata de Maduro y Flores, advirtiendo sobre posibles tensiones diplomáticas en caso de que la situación se alargue.
