Santiago, RD. — La joven que resultó gravemente herida tras un ataque ocurrido en el sector Bella Vista, en Santiago, ofreció sus primeras declaraciones públicas mientras continúa su proceso de recuperación médica, revelando que como consecuencia del hecho perdió el embarazo que cursaba.
Durante una entrevista concedida a medios de comunicación, la mujer aseguró que, aunque su estado físico ha mostrado una evolución favorable y actualmente no presenta dolores severos, atraviesa un profundo proceso emocional tras la pérdida de su bebé.
Confirma que tenía cinco meses de gestación

La joven explicó que se encontraba en su quinto mes de embarazo al momento del ataque y que este mismo día se produjo la interrupción del mismo, situación que ha sido documentada por el personal médico como parte del proceso clínico y legal.
Indicó que los restos del feto serán conservados para fines de evaluación médica y pericial, a fin de que formen parte del expediente que investiga el caso.
Señala a su expareja como responsable
La entrevistada sostuvo que su expareja, hoy bajo custodia de las autoridades, había cuestionado la paternidad del embarazo y, según su testimonio, le exigía acceso a su teléfono móvil antes de que ocurriera el hecho violento.

Afirmó que, pese a que en el pasado ella le había brindado apoyo en momentos difíciles, el agresor presuntamente atentó contra su vida y la del bebé que esperaba.
Proceso de recuperación física y emocional
De acuerdo con su relato, su condición de salud es estable y continúa bajo observación médica, aunque reconoció que el impacto emocional de lo ocurrido ha sido devastador.
Familiares cercanos informaron que la joven permanece acompañada y recibiendo asistencia psicológica como parte del proceso integral de recuperación.
Investigación en curso
Las autoridades continúan profundizando las investigaciones para esclarecer completamente el caso y establecer las responsabilidades correspondientes, mientras el proceso judicial sigue su curso conforme a la ley.
El hecho ha causado consternación en la comunidad de Bella Vista y ha reavivado el debate sobre la violencia intrafamiliar y la necesidad de reforzar los mecanismos de protección para las mujeres en situaciones de riesgo.
