Minneapolis, Estados Unidos.– Un hombre murió este sábado tras recibir disparos por parte de agentes federales en Minneapolis, en medio de crecientes tensiones generadas por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y las protestas ciudadanas contra estas operaciones, según han confirmado autoridades locales y reportes oficiales.
El incidente ocurrió en la intersección de la calle 26 Oeste con Nicollet Avenue, durante un operativo de la denominada “Operación Metro Surge”, dentro del cual se llevan a cabo detenciones y patrullajes relacionados con la política migratoria del gobierno federal.
Detalles del tiroteo y contexto

La policía de Minneapolis informó que el hombre, de 51 años, fue trasladado a un hospital tras ser alcanzado por los disparos y posteriormente falleció, conforme a registros médicos y declaraciones oficiales. Las autoridades federales indicaron que el hombre portaba un arma de fuego y dos cargadores en el momento en que se produjo la confrontación.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, condenó enérgicamente lo ocurrido, calificando el uso de fuerza letal como “repugnante” y demandó que los agentes federales presentes en el estado sean retirados de inmediato. Walz ha estado en comunicación con la Casa Blanca para exigir el fin de estas operaciones.
Este hecho se produce apenas semanas después de otro tiroteo en el que una madre de familia, Renee Good, fue asesinada por un agente del ICE, lo que había desatado protestas masivas y críticas en todo el país.
Reacciones comunitarias y seguridad pública

Miles de manifestantes se han congregado en las calles de Minneapolis y otras ciudades del país en rechazo al despliegue federal, que consideran desproporcionado y violento. El Ayuntamiento local pidió a la población mantener la calma y evitar la zona donde se produjo el tiroteo, mientras continúa la investigación.
Organizaciones de derechos civiles y líderes comunitarios han expresado su preocupación por el impacto de estas acciones en la convivencia pública, especialmente en barrios con alta presencia de inmigrantes y minorías.
Llamado de conciencia
Este nuevo episodio mortal vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de diálogo y alternativas no violentas en las políticas migratorias y en el manejo de operaciones de seguridad. Las vidas humanas y la paz social deben ser prioritarias frente a cualquier enfoque de confrontación. La violencia solo perpetúa el sufrimiento de familias y comunidades enteras, y socava la confianza entre los ciudadanos y las instituciones encargadas de protegerlos.
Es imperativo que las autoridades, tanto federales como locales, busquen mecanismos de resolución pacífica y que se implementen protocolos claros para evitar el uso innecesario de fuerza letal, respetando los derechos humanos y asegurando la transparencia en cada procedimiento.
Recomendaciones para inmigrantes
Ante el contexto de operaciones migratorias intensificadas, es esencial que las personas que se encuentren en situación irregular o en tránsito en Estados Unidos tomen medidas prudentes para proteger su seguridad y derechos:
• Mantenerse informados sobre sus derechos legales y buscar asesoría de organizaciones comunitarias o abogados especializados en inmigración.
• Evitar lugares donde se sabe que se están llevando a cabo redadas o enfrentamientos.
• No resistirse a las órdenes de las autoridades; la resistencia física puede escalar situaciones y aumentar riesgos de daño.
• En caso de ser detenido, solicitar la presencia de un abogado y no firmar ningún documento sin asistencia legal.
• Conectarse con redes de apoyo local que puedan ofrecer orientación, recursos y asistencia consular si es necesario.
Estos pasos no garantizan protección absoluta, pero pueden ayudar a reducir riesgos y asegurar que la persona actúe de manera informada y con ciertas salvaguardas legales en momentos de tensión.
