En entrevista, comunicador cuestiona que Nuria Piera y Alicia Ortega parezcan asumir funciones que deberían corresponder a las instituciones
República Dominicana. — Un intercambio directo y sin rodeos marcó una reciente entrevista entre un comunicador y el director del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, donde se abordó el papel del Estado frente a la corrupción y la influencia del periodismo de investigación en destapar escándalos públicos.
Durante la conversación, el entrevistador puso sobre la mesa una crítica que ha ganado fuerza en la opinión pública: la percepción de que son los reportajes de Nuria Piera y Alicia Ortega los que terminan provocando acciones judiciales, mientras las instituciones oficiales permanecen inactivas.
“Aquí nadie devuelve dinero sin responsabilidad”

En su intervención, Gómez Mazara recordó hechos recientes que, a su juicio, evidencian la gravedad de los actos de corrupción en el país.
Señaló que, tras la caída de la dictadura de Trujillo, pocos casos habían mostrado devoluciones millonarias de dinero al Estado como admisión de culpa, hasta mencionar el caso de un familiar de un expresidente que retornó cerca de 3 mil millones de pesos.
Aprovechó el momento para plantear la necesidad de elevar los estándares éticos dentro del Estado, advirtiendo que quien busque enriquecerse desde la política no debería ocupar funciones públicas.
El señalamiento a las instituciones
El comunicador, por su parte, fue más frontal. Cuestionó la falta de mecanismos de control internos y de supervisión efectiva sobre los funcionarios.
En ese contexto, lanzó una comparación que encendió el debate:
planteó que, en la práctica, parecería que periodistas como Nuria Piera y Alicia Ortega actúan como un “Ministerio Público”, ya que muchos casos solo generan consecuencias después de que sus investigaciones salen a la luz.
Según expuso, numerosos temas se conocen en los pasillos, pero no avanzan hasta que un reportaje televisivo o digital provoca presión social y reacciones en redes.
“Cuando ellas publican, arden las redes y entonces todo el mundo actúa”, fue la idea central del planteamiento.
La respuesta de Gómez Mazara
El director de Indotel reconoció la relevancia del periodismo de investigación y su aporte a la transparencia, pero marcó distancia con la comparación.
Afirmó que los medios cumplen una función de vigilancia y alerta ciudadana, pero insistió en que no sustituyen las competencias del Ministerio Público ni de los organismos de control del Estado.
Advirtió que los procesos judiciales requieren tiempos y rigor técnico, y que actuar con precipitación puede provocar que casos importantes se caigan en los tribunales.
“La dinámica procesal tiene sus tiempos. Prefiero el respeto al debido proceso antes que la prisa que termine debilitando los expedientes”, sostuvo.
Periodismo vs. institucionalidad
Gómez Mazara consideró que las investigaciones periodísticas han contribuido a despertar la conciencia pública frente a prácticas irregulares, pero defendió la capacidad del sistema judicial dominicano.
Destacó la labor de figuras del Ministerio Público, asegurando que varias actuaciones recientes no surgieron únicamente por presión mediática, sino por investigaciones formales y sustentadas.
Un debate que sigue abierto
El intercambio dejó sobre la mesa una discusión que persiste en la sociedad dominicana:
¿por qué muchas denuncias avanzan solo cuando se vuelven virales?
Mientras algunos ven al periodismo como el principal motor de rendición de cuentas, otros insisten en fortalecer las instituciones para que actúen de forma preventiva y no reactiva.
Lo cierto es que, entre cámaras y micrófonos, la conversación evidenció una realidad innegable: la lucha contra la corrupción sigue siendo uno de los mayores retos del sistema democrático dominicano.
