San Francisco de Macorís.– La muerte de un joven que había ingresado con vida a un centro de salud de esta ciudad ha desatado una fuerte controversia, luego de que sus familiares aseguraran que el deceso no fue consecuencia directa de las heridas que presentaba, sino del manejo médico que recibió dentro del hospital.
De acuerdo con los parientes, el paciente fue llevado al centro tras resultar herido, presuntamente por proyectiles, y aunque su condición permitía un margen de recuperación, la atención brindada —según afirman— fue tardía e inadecuada, lo que provocó un rápido deterioro de su estado.

Los denunciantes sostienen que hubo retrasos significativos en los procedimientos médicos y que no se aplicaron las intervenciones necesarias en el momento oportuno. A su juicio, esa cadena de omisiones terminó siendo decisiva en el desenlace fatal.
La hermana del fallecido expresó que la familia solicitará una autopsia independiente para despejar dudas sobre lo ocurrido. “Queremos un examen privado que nos confirme qué pasó realmente con los órganos de mi hermano; si se comprueba alguna irregularidad, vamos a demandar al hospital”, declaró visiblemente afectada.
Los allegados insisten en que el joven no murió por la gravedad inicial de las heridas, sino por el manejo que recibió dentro del centro asistencial. “Llegó con vida y con posibilidades, pero la falta de profesionalismo le quitó esa oportunidad”, manifestó un vocero familiar, quien añadió que ya cuentan con asesoría legal para llevar el caso ante los tribunales.
Según informaron, en los próximos días se estará depositando formalmente una querella contra el hospital y el personal involucrado, con el objetivo de que se investiguen los hechos y se establezcan responsabilidades.
Hasta el momento, las autoridades del centro de salud de San Francisco de Macorís no han ofrecido una versión oficial sobre las acusaciones, mientras el caso genera creciente atención y expectativa en la comunidad.
