Santo Domingo, R.D. – Los familiares de la joven Licairis Yalibes Díaz Valenzuela aseguraron este miércoles que el teniente coronel Samuel Elías Céspedes Valdez ejercía un control constante y excesivo sobre la víctima durante la relación sentimental que ambos sostuvieron por cerca de un año, la cual —según afirmaron— ya había llegado a su fin antes del trágico suceso.
Las declaraciones fueron ofrecidas en las inmediaciones del Palacio de Justicia del Distrito Nacional, poco después de que un tribunal impusiera tres meses de prisión preventiva contra el oficial, quien es señalado por el Ministerio Público como responsable de la muerte de la joven en un hecho ocurrido en el Parque Mirador Sur.
Visiblemente consternados, los parientes de Licairis describieron una relación marcada por los celos, la vigilancia constante y las presiones emocionales, elementos que, a su juicio, forman parte del contexto que rodeó el desenlace fatal.

Durante el encuentro con la prensa, periodistas cuestionaron a la familia sobre la versión ofrecida por el abogado del acusado, quien ha alegado que se trató de un accidente. Ante esto, la hermana de la víctima fue categórica al rechazar esa explicación, calificándola como “una gran mentira”.
Según relató, horas antes de que ocurriera el hecho, el oficial habría llamado a Licairis para pedirle que se vieran y que lo pasara a buscar, advirtiéndole que, de no hacerlo, “iba a pasar algo peor”. Para los familiares, esa llamada es una pieza clave que desmonta cualquier intento de presentar el caso como un suceso fortuito.
“Eso no fue ningún accidente. Había amenazas previas y una conducta de control que todo el mundo conocía”, expresó la hermana de la joven, mientras pedía que el proceso judicial se lleve hasta las últimas consecuencias.

El caso ha causado gran conmoción en la opinión pública y ha vuelto a encender el debate sobre la violencia en las relaciones de pareja, especialmente cuando involucra a personas con posiciones de poder y autoridad.
Las autoridades continúan profundizando las investigaciones, mientras la familia de Licairis exige justicia y que la muerte de la joven no quede impune.
