Galván. — Una adolescente de 14 años, estudiante del liceo Francisco Sosa, logró ponerse a salvo este martes tras vivir momentos de pánico mientras caminaba sola por calles poco transitadas de este municipio, luego de notar que era seguida por un vehículo en circunstancias sospechosas.
La menor se dirigía a encontrarse con su madre, quien labora como docente en la escuela La Robertina, ubicada en la comunidad de Las Tejas. Según explicó la progenitora, ese día dejó a su hija en el liceo sin saber que no habría docencia para ella, lo que llevó a la adolescente a emprender el trayecto por su cuenta.
Seguimiento sospechoso y huida desesperada
Al percatarse de que el centro educativo estaba cerrado, la estudiante decidió caminar hasta la escuela donde trabaja su madre. Durante el recorrido, una furgoneta blanca comenzó a avanzar lentamente detrás de ella por distintas calles alternas de la zona.
De acuerdo con el testimonio ofrecido por la madre, la adolescente, quien ya había recibido orientaciones de seguridad, se alarmó al notar el comportamiento del vehículo y decidió correr en busca de refugio.
En ese momento, varias personas habrían descendido del automóvil portando lo que aparentaban ser armas de fuego y preguntándose entre ellos hacia dónde había huido la joven.
Escondite y escape
La estudiante logró ocultarse en una vivienda abandonada ubicada en una parte solitaria del sector, mientras el vehículo continuaba recorriendo los alrededores en su búsqueda. Tras esperar varios minutos y asegurarse de que el peligro había pasado, salió de su escondite y logró llegar hasta donde se encontraba su madre.
Debido al fuerte impacto emocional, la adolescente fue llevada a un centro de salud tras presentar una crisis nerviosa. Actualmente se encuentra en su hogar, bajo el cuidado de sus familiares.
Autoridades investigan
Las autoridades locales informaron que iniciaron las indagatorias correspondientes para esclarecer lo ocurrido e identificar el vehículo y las personas involucradas en el hecho.
El incidente se registró en calles alternas con tramos poco habitados y varias casas abandonadas, condiciones que facilitaron que la menor pudiera ocultarse, pero que también representan un riesgo para quienes transitan por la zona.
Llamado a la prevención
Visiblemente afectada, la madre de la estudiante hizo un llamado a los padres y tutores a no bajar la guardia con la seguridad de sus hijos.
“Esto no es un juego. Cuiden a sus niños de todas las edades”, expresó la docente, al tiempo que recomendó no enviar menores solos a colmados o mandados, especialmente en horas de la noche, y acompañarlos siempre en sus desplazamientos hacia escuelas o lugares públicos.
Por su parte, la comunidad educativa del liceo Francisco Sosa fue notificada de lo ocurrido y ha comenzado a reforzar las medidas de orientación y prevención para proteger a sus estudiantes.
