SANTIAGO.– La ciudad corazón amaneció sumida en la tristeza tras conocerse la noticia del fallecimiento de Joel Donatilio Torres Pichardo, un exoficial de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) y abogado de profesión, quien perdió la vida la noche del domingo en un incidente ocurrido en el sector Los Barracones de El Ejido.
Según informaciones preliminares, Torres Pichardo, de 42 años, fue interceptado por varios individuos mientras se desplazaba por la zona, en un hecho que aún está bajo investigación. Las primeras versiones apuntan a que los desconocidos intentaron despojarlo de una cadena, lo que habría derivado en un intercambio de forcejeos que terminó con el exagente gravemente herido.

Pese a los esfuerzos por socorrerlo, el exoficial falleció poco después del suceso, lo que ha generado conmoción tanto en su entorno familiar como en el ámbito policial de la región norte.
Trayectoria y legado de servicio
El general Juan Bautista Jiménez Reynoso, director regional de la Policía Nacional en Santiago, confirmó que Torres Pichardo perteneció a la DICRIM, formando parte del equipo operativo que en su momento fue encabezado por Fernando de los Santos, conocido como “La Soga”.

Este grupo fue responsable de importantes operativos de persecución contra individuos de alta peligrosidad durante la primera década de los años 2000 en el Cibao. Luego de su retiro, Torres Pichardo se dedicó al ejercicio del derecho penal, siendo reconocido en su comunidad por su carácter reservado, su sentido de la justicia y su entrega al trabajo.
Investigación activa y posibles hipótesis
Las autoridades informaron que el caso continúa bajo investigación activa y que se manejan varias hipótesis, sin descartar que el suceso pudiera estar vinculado a un posible ajuste de cuentas, debido a las funciones que el exoficial desempeñó en el pasado.
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El general Jiménez Reynoso aseguró que existen pistas sólidas sobre los responsables y que se han desplegado operativos de búsqueda en Santiago y provincias cercanas para dar con su paradero.

El cuerpo de Torres Pichardo fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde se realizan los estudios correspondientes antes de su entrega a los familiares.
Una pérdida que reabre viejas heridas
La muerte de Joel Donatilio Torres Pichardo revive una etapa compleja en la historia reciente de la seguridad pública en Santiago, marcada por figuras policiales controversiales y casos que aún despiertan interrogantes. Su vínculo con antiguos grupos operativos como el de “La Soga” vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre los riesgos y consecuencias que enfrentan los agentes que, en su momento, combatieron la delincuencia bajo condiciones extremas.
Más allá de las circunstancias, este hecho deja una lección clara: la importancia de fortalecer los mecanismos de protección y seguimiento para exmiembros de las fuerzas del orden, quienes muchas veces quedan expuestos tras años de servicio en labores de alto riesgo.
Mensaje final
La partida de Torres Pichardo recuerda que la violencia nunca es el camino y que solo el respeto a la justicia, la prevención y la reconstrucción de valores sociales pueden garantizar una convivencia más segura.
Santiago hoy despide a un hombre que dedicó parte de su vida al orden público, mientras las autoridades trabajan para que su caso no quede impune y su memoria sea honrada con verdad, justicia y esperanza de un país más pacífico.
