San Francisco de Macorís, Duarte. — Un video que circula ampliamente en redes sociales ha provocado una ola de reacciones encontradas luego de que se mostrara el momento en que un hombre fue apresado por presuntamente sustraer tres naranjas de una finca agrícola en el municipio de Castillo, en la provincia Duarte.
El video que encendió el debate nacional
Las imágenes, grabadas por testigos y compartidas en distintas plataformas digitales, muestran al individuo bajo custodia, mientras varias personas comentan lo ocurrido. El caso, aunque aparentemente menor, ha generado un profundo debate sobre el funcionamiento del sistema de justicia en la República Dominicana.
“Si robas poco, vas preso; si robas millones, negocias”

Tras la difusión del video, miles de usuarios comenzaron a expresar su indignación en redes sociales. Muchos coinciden en señalar lo que consideran una doble moral en la aplicación de la justicia, argumentando que en el país se persigue con dureza a los más pobres, mientras que en casos de grandes escándalos de corrupción millonaria, algunos implicados terminan en libertad tras acuerdos judiciales, negociaciones o devoluciones parciales de dinero.
“Si robas tres naranjas te meten preso, pero si robas millones del Estado, negocias y te vas para tu casa”, es uno de los comentarios que más se repite en plataformas como Facebook, Instagram y X.
Opiniones divididas
Aunque una gran parte del público ha mostrado rechazo al arresto, otros usuarios defienden la actuación de las autoridades, señalando que el robo sigue siendo un delito, sin importar la cantidad o el valor de lo sustraído, y que la ley debe aplicarse por igual.
Sin embargo, incluso entre quienes apoyan el procedimiento, muchos reconocen que existe una percepción de desigualdad en la forma en que se castigan los delitos según la condición social o económica del implicado.
Un caso pequeño que destapa un problema grande
Este incidente, aparentemente simple, ha reavivado el debate nacional sobre la equidad, la proporcionalidad de las penas y la credibilidad del sistema judicial dominicano, especialmente en un contexto donde varios casos de corrupción administrativa han terminado con acuerdos, archivos o libertades condicionales.
Hasta el momento, no se han ofrecido detalles oficiales sobre la situación legal del hombre apresado ni sobre las medidas que adoptarán las autoridades en su contra.
Un reflejo del descontento social
El caso de las tres naranjas en Castillo se ha convertido en un símbolo del descontento popular frente a lo que muchos consideran una justicia selectiva, donde los más vulnerables enfrentan todo el peso de la ley, mientras los grandes casos continúan generando frustración e impotencia en la población.
